Evaluación intermedia del programa de sistemas alimentarios sostenibles
Del 15 al 19 de septiembre de 2025, los miembros del consorcio UNI4COOP se reunieron en Cotonú (Benín) para celebrar un hito clave: la evaluación intermedia del programa «Sistemas Alimentarios Sostenibles» (SAD). Este taller reunió a compañeros de Eclosio, ULB-Coopération y Louvain Coopération que trabajan en el ámbito de los sistemas alimentarios sostenibles en África, especialmente en Burkina Faso, Burundi, Benín, la República Democrática del Congo, Madagascar, Senegal y Togo. El objetivo de la semana fue llevar a cabo una evaluación intermedia del programa, aunando los conocimientos y la experiencia de los distintos equipos, con vistas a reforzar sus iniciativas de transición agroecológica en el futuro.
El programa SAD y la transición agroecológica
El taller celebrado en Benín forma parte del programa SAD 2022-2026, ejecutado por el consorcio Uni4Coop y financiado por la Dirección General de Cooperación al Desarrollo y Ayuda Humanitaria (DGD), cuyo objetivo es apoyar la transición agroecológica en África. La evaluación intermedia tiene como objetivo armonizar las prácticas agroecológicas entre los distintos países, con el fin de reforzar la coherencia y promover el aprendizaje mutuo. También en este marco, UNI4COOP ha incorporado el uso de la herramienta TAPE —desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)— en su programa SAD para analizar el rendimiento de los sistemas alimentarios sostenibles.



La revisión intermedia
El taller había venido precedido por varias sesiones de una comunidad de aprendizaje (CAP) que reunió en línea a equipos de diferentes países para compartir prácticas, estrategias y retos sobre diversos temas relacionados con la implementación del programa, como el aumento de la biodiversidad agrícola, la inclusión de los jóvenes y las mujeres, la mejora de la productividad y la colaboración con las partes interesadas locales. Estos debates también brindaron la oportunidad de analizar el uso de la herramienta TAPE y su valor añadido en la transición agroecológica.
El taller celebrado en Cotonú supuso una etapa fundamental en la evaluación intermedia, ya que brindó la oportunidad de analizar las lecciones aprendidas identificadas por los CAP y de reflexionar colectivamente sobre una serie de cuestiones clave, tales como:
- ¿Qué nivel de intervención se necesita para lograr un impacto transformador?
- ¿Cómo podemos apoyar las iniciativas destinadas a aumentar los ingresos de las explotaciones agrícolas familiares?
- ¿Qué métodos se deberían utilizar para medir la diversidad alimentaria?
- ¿Cuál es la finalidad de la herramienta TAPE y qué papel desempeñará en el futuro programa?
- ¿Cuáles son los supuestos relativos al cambio y los indicadores de resultados para el futuro a la hora de aplicar la teoría del cambio?
Estas reflexiones compartidas nos permiten, por tanto, elaborar recomendaciones para reforzar la labor de los equipos y sentar las bases para el diseño del futuro programa SAD.




Método: Gestión inclusiva del conocimiento
La evaluación intermedia se organizó utilizando un método que da prioridad, por encima de todo, a la participación activa de todos: la Gestión Inclusiva del Conocimiento (GIdS). A diferencia de los seminarios tradicionales, en los que un experto se dirige a un público pasivo, este método se centra en el aprendizaje mutuo y en la cocreación de conocimiento y prácticas innovadoras. Así, a lo largo de una semana, el personal participó en diversas actividades que les permitieron compartir sus experiencias y conocimientos con el fin de construir juntos un nuevo aprendizaje: trabajo en grupo, debates por parejas, presentaciones tipo «pitch», mapas mentales colectivos y visualizaciones, e incluso la organización de una miniferia. Estas actividades se inspiraron en modelos y metodologías existentes, como la teoría del cambio, el método de los «5 porqués» y el marco analítico de Gliessman sobre los cinco niveles de transformación.


Formas de reforzar la transición agroecológica
El taller aportó varias ideas sobre el futuro del programa SAD. En cuanto a las escalas de intervención, los participantes señalaron que las acciones actuales se centran principalmente en el ámbito de las explotaciones agrícolas y de la cadena de valor, pero que las intervenciones a nivel territorial e institucional pueden generar efectos verdaderamente transformadores, como el fortalecimiento de los vínculos entre productores y consumidores, la consolidación de las dinámicas colectivas locales o la introducción de cambios en las estructuras de gobernanza.
El taller de evaluación también confirmó que la herramienta TAPE aporta un verdadero valor añadido a la transición agroecológica, siempre que su uso se comprenda adecuadamente y se adapte a los distintos contextos. Por lo tanto, las recomendaciones derivadas del taller se centran en aclarar su uso, apoyar a los equipos y socios en su implementación, el aprendizaje colectivo y la apropiación local.
Además, los debates pusieron de relieve varios factores clave para impulsar el cambio, tales como: involucrar a los productores y socios desde el inicio mismo de la recopilación y el análisis de datos; ir más allá de las cifras para observar cambios concretos en las explotaciones agrícolas; reforzar la diversidad agrícola (árboles, ganadería, apicultura, etc.) y comprender mejor las realidades a las que se enfrentan los jóvenes con el fin de adaptar las estrategias de apoyo.
Conclusión
En conclusión, todas estas recomendaciones servirán de base para el desarrollo del futuro programa sobre sistemas alimentarios sostenibles, al mejorar la coherencia de las acciones y fomentar una cultura de aprendizaje colectivo dentro del consorcio. Más allá de ser un mero ejercicio técnico, esta evaluación ha contribuido a reforzar una visión compartida entre los equipos y a consolidar prácticas que promueven la transición agroecológica en los distintos países.

