Visita a la huerta de la cooperativa Ankouamon en el marco del proyecto ProSAD
En el pueblo de Koubou, en el municipio de Tchaourou, visitamos la cooperativa Ankouamon en su huerto. Los miembros de la cooperativa —29 mujeres y un hombre— han creado una parcela agroecológica con diversos cultivos, lo que les permite mejorar tanto su alimentación como sus ingresos.
Sin embargo, había un obstáculo que frenaba sus actividades: el acceso limitado al agua. Para solucionar este problema, el proyecto «Promoción de Sistemas Alimentarios Sostenibles» (ProSAD), con el apoyo de la Fundación Hubi y Vinciane y de la DGD, facilitó la instalación de un pozo en sus terrenos de horticultura. El proyecto también prestó apoyo a los miembros mediante formación en agroecología y técnicas de producción para ayudarles a diversificar sus cultivos.
¿El resultado? Antes del proyecto, los socios de la cooperativa solían trabajar en grupo en una parcela de unos 225 m². Hoy en día, el suministro constante de agua que proporciona el pozo permite que una sola persona pueda cultivar la misma superficie, lo que reduce considerablemente la carga de trabajo. A continuación, las cosechas se reparten: una parte la consumen los hogares, mientras que el resto se vende en el mercado, lo que supone una mejora sostenible de la situación económica de las familias.
Nos encantó poder hablar con estas mujeres fuertes y comprometidas. Entre ellas se encuentra Germaine Bah N’Gobi, la secretaria de la cooperativa.
Lee su relato a continuación.
