Anie Moras

Mi experiencia como becario en Ucoopia (antes Eclosio), en el marco del proyecto «Sistemas Alimentarios, Mercado y Agua» (SAMA)

El proyecto SAMA se lleva a cabo desde 2021 en los distritos de La Merced y las comunidades periféricas de la provincia de Aija, en el departamento de Ancash, en la vertiente occidental de la Cordillera Negra. Se trata de una zona andina de gran altitud; ambos distritos (La Merced y Aija) se encuentran a más de 3.000 m sobre el nivel del mar y tienen un clima que se clasifica entre frío y gélido. Parte de la pregunta de investigación del proyecto era: ¿Cómo contribuyen la gestión del agua y el fortalecimiento de los mercados en los sistemas alimentarios a la ampliación de la agroecología?

Durante mis prácticas, participé en reuniones participativas en las que la comunidad interesada en el mundo de la agroecología compartió su experiencia (el público estaba compuesto por estudiantes universitarios, agricultores-investigadores, docentes, especialistas, funcionarios locales e investigadores). Las reuniones permitieron identificar las necesidades o dificultades a las que se enfrentan los agricultores interesados en la agroecología, y la diversidad de perspectivas invitó a la reflexión de todos los participantes (por ejemplo, sobre los canales de comercialización existentes, las técnicas de recogida de agua o las condiciones de acceso a la financiación), el empoderamiento de los agricultores-investigadores (se invitó a los responsables de los componentes de agua y mercado a compartir sus experiencias y resultados con el público). Asimismo, se impulsaron soluciones como la resiliencia ante determinadas dificultades (creación de asociaciones, cursos de formación para motivar a la comunidad).

Además, en el marco de mis actividades en el proyecto, elaboré una propuesta de tesis titulada «Desarrollo de canales de comercialización de huevos de gallinas felices en los mercados agroecológicos de la provincia de Huaraz – Ancash», cuyo objetivo era identificar las características fundamentales y analizar las complejidades de los procesos de comercialización, a través del estudio de caso de la empresa de Liz Arévalo (Turmanyé Happy Hens Farm), una joven del centro del pueblo de Quihuán, que pudiera poner de relieve los aspectos clave de una empresa rural dirigida por una mujer joven.

Por lo tanto, con el fin de desarrollar el proyecto de tesis, me instalé en la región y conviví con los agricultores que participaban en la investigación. Esto me permitió crear un clima de confianza y realizar entrevistas en profundidad o participar en talleres con mayor tranquilidad.

Estos son algunos de los resultados obtenidos: las redes sociales han servido de plataforma de visibilidad y han generado una mayor confianza en los productos ofrecidos; han sido un aliado para el desarrollo de fiambreras saludables y cuentan con un nicho de mercado muy especializado que valora la calidad por encima del precio.

Además, también pude colaborar en el ámbito creativo (diseño de material promocional) en el marco del I Encuentro de Investigación-Acción Participativa «Construyendo saberes juntos desde el campo y la universidad» en la UNASAM. Esto me permitió reforzar mis competencias en materia de comunicación a través de elementos visuales.

También he colaborado con el equipo organizador del sistema de garantía participativa —Ancash 2023— y del encuentro juvenil —Huaraz 2024—. En esta última, los jóvenes comprendieron todo lo que implica el emprendimiento agroecológico y la continuidad de la producción agroecológica, ya que les motiva el bien común y necesitan mucha voluntad. He podido constatar que tener en cuenta las experiencias de los jóvenes en sus primeros años de vida influye notablemente en el desarrollo de estrategias de resiliencia y en el aprendizaje del liderazgo, tal y como mencionan Huaman, Herrera, García, Azañedo, Mendoza y Pérez en su artículo titulado «Rural youth leadership: territories, life trajectories and youth participation».

Esta experiencia ha reforzado mi punto de vista sobre la agroecología en los territorios andinos, la contribución de los agricultores a los sistemas alimentarios y los problemas de relevo generacional a los que se enfrentan. También me ha ayudado a comprender que necesitamos medidas que fomenten la presencia de los jóvenes en la región para que puedan tomar las riendas sobre el terreno.